Catamarca vuelve a quedar en el centro de la escena sanitaria como una de las provincias endémicas para la enfermedad de Chagas. Esta enfermedad es considerada “silenciosa” y afecta a miles de personas en todo el país. La presencia del insecto vector -la vinchuca- y los casos positivos detectados cada año confirman que el Chagas sigue siendo un problema vigente, tanto en el interior provincial como en zonas urbanas.
“El Chagas nunca dejó de estar presente. Catamarca tiene todos los elementos para que la enfermedad se mantenga: tenemos a la gente, al vector y los casos positivos”, advirtió Rosendo López, director de Control de Vectores y Zoonosis del Ministerio de Salud provincial.
El funcionario explicó que pese a los avances en materia de prevención, Catamarca sigue dentro de las nueve jurisdicciones del país que no han logrado certificar la eliminación del vector. “Se trabaja por departamentos para declarar zonas libres de vinchucas, pero la vigilancia debe ser constante porque la reinfestación puede ocurrir en cualquier momento”, señaló.
Dijo que las brigadas sanitarias realizan fumigaciones casa por casa en distintos puntos del territorio, además de recibir a los vecinos que acercan vinchucas al laboratorio provincial para ser analizadas y que si el insecto resulta portador del parásito, se recomienda a las familias hacerse los estudios serológicos correspondientes. “Muchas veces los casos positivos aparecen de manera accidental, en exámenes médicos laborales o escolares. Eso demuestra que la enfermedad está más presente de lo que se cree”, sostuvo López.
Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades es la urbanización de la enfermedad. Tradicionalmente asociada a las viviendas precarias de adobe y techos de paja, hoy la vinchuca ya se detecta en barrios céntricos e incluso en edificios. “Se han encontrado vinchucas en el cuarto piso de un departamento en pleno centro de la Capital. Esto confirma que el Chagas ya no es un problema ligado a la pobreza rural: cualquiera puede estar expuesto”, advirtió el funcionario.
El carácter crónico y silencioso de la patología dificulta aún más su control. Los síntomas pueden tardar entre 10 y 15 años en aparecer, lo que genera un subregistro de casos y la falsa idea de que se trata de una enfermedad del pasado. En la provincia, el número de pacientes que reciben tratamiento varía de un año a otro: en algunos períodos se registran alrededor de 20, en otros menos de 10 y en otros más de 40.
La diferencia depende, en gran parte, de la cantidad de estudios diagnósticos que se realicen. “Si todos los catamarqueños se testearan, encontraríamos un número mucho mayor de personas con la enfermedad”, advirtió el especialista.
El Ministerio de Salud de Catamarca, en coordinación con la Nación, mantiene operativos de control vectorial en departamentos como Capayán, La Paz y Fray Mamerto Esquiú, donde se realizan barridos sanitarios que incluyen inspecciones domiciliarias, charlas comunitarias y fumigaciones. La jornada central de este viernes tendrá lugar en Fray Mamerto Esquiú, donde brigadistas recorrerán cada vivienda en busca de indicios del insecto.
Día Nacional
El Día Nacional por una Argentina sin Chagas busca visibilizar una enfermedad que, a pesar de los avances científicos y de la modernización de la salud pública, todavía persiste en vastas regiones del país. En Catamarca, los especialistas insisten en que la prevención depende de un compromiso colectivo.
Actividades
Para la jornada de hoy desde el Ministerio de Salud informaron que las actividades de concientización son en Fray Mamerto Esquiú y que comenzarán con charlas a las 9 en la Casa de la Innovación, ubicada en la Tercena. Luego, a las 11, habrá una obra de títeres en la escuela de San Antonio, en el departamento mencionado.