Santiago Peña presentó su renuncia a la presidencia de Paraguay en un mensaje grabado difundido en X, luego de que el Banco Central interviniera Ueno Bank, entidad que concentra los depósitos de alrededor de tres millones de personas.
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia al cargo, según anunció en un mensaje grabado difundido a través de su cuenta de X. La decisión se produjo en el marco de la crisis financiera desatada por la intervención de Ueno Bank por parte del Banco Central de Paraguay (BCP).
En el mensaje, Peña declaró: “Tomé la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República. Lo hago pensando en la estabilidad de nuestro país, en la paz social y en la necesidad de preservar nuestras instituciones democráticas”.
El mandatario también expresó: “Quiero pedir disculpas al pueblo si en algún momento fallé. Nunca fue mi intención defraudar la confianza que depositaron en mí. Mi prioridad es una sola: la tranquilidad de los paraguayos que confiaron sus ahorros en nuestro sistema financiero. La historia se encargará de juzgar y poner en su justa dimensión los acontecimientos que hoy nos toca vivir”.
Y concluyó: “Mi mayor deseo es que se garantice la devolución de esos recursos, que el Fondo de Garantía de Depósitos cumpla su finalidad y que se protejan los fondos públicos. Confío profundamente en la fortaleza de nuestro pueblo y en la capacidad de nuestras instituciones para superar esta situación. Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la República. Ninguna persona está por encima del Paraguay. Que Dios bendiga a cada familia paraguaya y que Dios bendiga al Paraguay”.
La renuncia se conoció después de dos jornadas consecutivas de protestas en Asunción, donde miles de personas se movilizaron para reclamar la devolución de sus depósitos y la salida del mandatario. Las manifestaciones incluyeron enfrentamientos con las fuerzas de seguridad y denuncias de represión.
Asimismo, la renuncia ocurrió mientras la Cámara de Diputados debatía un pedido de juicio político contra Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, con respaldo de la oposición y del oficialismo.
La crisis se inició el martes, cuando el BCP dispuso la intervención de Ueno Bank por problemas de solvencia y suspendió sus servicios. La entidad concentra los depósitos de alrededor de tres millones de personas, casi la mitad de la población del país.
El escándalo también provocó la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo, y la detención de ocho directivos de la entidad, entre ellos su presidente, Miguel Vázquez.
En paralelo, diputados opositores presentaron un pedido de juicio político contra Peña y Alliana. La acusación apunta al presunto mal desempeño de sus funciones y a posibles conflictos de intereses por los vínculos comerciales que el mandatario mantuvo con el grupo empresarial que controlaba el banco. La oposición cuestionó además las decisiones regulatorias del Gobierno y el destino de fondos públicos y previsionales depositados en la entidad.
Peña había asumido la presidencia en agosto de 2023 y tenía mandato hasta 2028. Su salida abre un nuevo escenario institucional en Paraguay, que deberá resolver la sucesión presidencial de acuerdo con lo establecido en su Constitución. Tenía acciones de un grupo que controlaba la entidad, de las que se desvinculó en 2025, y la oposición lo acusa de conflicto de intereses y de favorecer al banco.
