El caso de la docente asesinada en Corrientes visibilizó las condiciones de vulnerabilidad en las que trabajan maestros rurales. En Catamarca, reclamos por infraestructura y falta de personal reflejan una situación similar.
El femicidio de Nancy Godoy en la provincia de Corrientes visibilizó las condiciones de vulnerabilidad en las que desarrollan su tarea los docentes rurales. Godoy trabajaba en la Escuela Rural N.° 626, en el paraje El Malezal, y para cumplir con su rol debía pernoctar en un predio privado, la Estancia El Curupí. Según se conoció, para llegar a la escuela dejaba el asfalto en Esquina y recorría 70 kilómetros de tierra, además de una hora y media a caballo.
La docente había advertido sobre la situación de abandono de la escuela en una carta enviada a la Supervisión de Educación de Corrientes. También se difundió un audio en el que describía las condiciones en las que debía dormir: “A la noche no sabés el asco que dan los bichos. Yo soy pobre, vos me conocés, en mi casa tengo hasta nylon, pero el olor de los murciélagos no sabés lo que es”. En la misma grabación, Godoy señaló la respuesta que había recibido de la supervisora: “Yo todo eso le dije y me dice ‘haga una nota nomás’, pero me pareció que no iba a hacer nada”.
La situación de las escuelas rurales no es exclusiva de Corrientes. En Catamarca se registraron diversos reclamos en los últimos meses. En agosto, docentes de Fiambalá reportaron filtraciones y anegamientos en aulas por lluvias. El 31 de octubre se produjo el desprendimiento de un cielorraso en la Escuela N.º 128, del barrio Entre Ríos. En mayo, padres de San Pedro tomaron la escuela para reclamar por problemas edilicios y falta de personal de servicios generales. Al inicio del ciclo lectivo, la Escuela N.º 215 de Tinogasta registró una plaga de cucarachas. En la Escuela N.º 218 de Malli, Andalgalá, estudiantes de cuarto, quinto y sexto grado permanecieron sin actividad regular por falta de docentes. En El Portezuelo, la interrupción del transporte escolar afectó a unos 60 estudiantes de parajes rurales. En Saujil, estudiantes del IES Pomán reclamaron por demoras en la cobertura de materias y cargos docentes.
En lo que va del siglo, Catamarca construyó numerosas escuelas rurales y erradicó las escuelas ranchos, según se indicó. No obstante, persisten necesidades en infraestructura y en medidas para que docentes y alumnos cumplan el ciclo lectivo en mejores condiciones.
