Los abogados del exintendente de Santa Rosa señalaron que tres capturas de pantalla aportadas por la denunciante habrían sido manipuladas. La querella sostiene que Guaraz hostigaba a la mujer con propuestas amorosas a cambio de habilitar su local comercial.
La defensa del exintendente de Santa Rosa, Elpidio Guaraz, ejercida por los abogados Jorge Bracamonte (h) y Gabriel Quiroga Barros, cuestionó este martes una prueba que los investigadores consideran clave para demostrar que el exmandatario hostigaba y acosaba sexualmente a la denunciante.
Según la información a la que accedió El Ancasti, los defensores informaron al juez Correccional N° 1, Diego Roberto Chaile Costilla —quien reemplaza al titular Marcelo Forner—, que tres capturas de pantalla generadas por el celular de la denunciante supuestamente fueron manipuladas.
Al momento de realizar la visualización del celular en el Ministerio Público Fiscal, se pudieron ver los mensajes que por WhatsApp se enviaron la denunciante Shirli Cordero y Guaraz.
Siempre según la defensa, algunos mensajes que estaban en las capturas que aportó la mujer no fueron encontrados en los mismos chats durante la visualización del dispositivo. Sostuvieron que las supuestas conversaciones están «parcializadas» y remarcaron, además —contrariando parte de los argumentos de la querella—, que de los mensajes visualizados no surgió que efectivamente el exintendente haya efectuado acoso sexual a Cordero.
La querella, a cargo de la abogada Natalia Páez Vaca, aseguró que Guaraz hostigaba a la damnificada con invitaciones y «propuestas amorosas», a cambio de autorizar la habilitación de su local comercial. El abuso de autoridad ejercido a discreción como jefe comunal habría tenido una finalidad: un móvil sexual.
Guaraz declaró y negó los hechos.
