Organismos técnicos de Catamarca instan a los productores a colocar trampas de feromonas al inicio del ciclo productivo para detectar la plaga de manera temprana y optimizar las aplicaciones fitosanitarias.
Al inicio de un nuevo ciclo productivo, el sector agropecuario de Catamarca enfoca su atención en la Carpocapsa (Cydia pomonella L.), también conocida como polilla de la manzana, una plaga de alto impacto económico para la región. Desde organismos técnicos recomiendan a los productores colocar de forma inmediata trampas de feromonas en las fincas para mitigar su efecto.
La plaga afecta a los montes de pera y manzana, así como a las producciones de nogal y membrillo, que son parte de la economía regional catamarqueña.
Especialistas en protección vegetal indican que la vigilancia temprana permite pasar de una defensa reactiva a una estrategia de precisión. El monitoreo se basa en tres ejes:
- Detección precoz del vuelo: La instalación oportuna de trampas permite registrar los primeros ejemplares adultos que emergen al inicio de la temporada.
- Determinación del Biofix: El registro de capturas sostenidas, habitualmente desde mediados de septiembre, establece el Biofix, indicador biológico para calcular la curva de vuelo y proyectar los momentos de control.
- Optimización de recursos: Contar con datos precisos sobre la evolución poblacional evita aplicaciones fitosanitarias a destiempo, reduce costos operativos y minimiza el impacto ambiental.
Para acompañar a los productores, el INTA Catamarca dispuso canales de asistencia técnica y zonificación:
- Protección Vegetal: [email protected]
- Zonificación: [email protected]
- Red de Agencias de Extensión: AER Andalgalá | AER Belén | AER Ambato
