Un estudio del Instituto Argentina Grande contabiliza 13 meses consecutivos de caída del empleo privado formal y 241.200 puestos perdidos desde noviembre de 2023. El deterioro afecta a 23 de las 24 jurisdicciones y golpea principalmente a las pymes.
Un informe del Instituto Argentina Grande registró la pérdida de 36.000 empleos formales y el cierre de 6.905 empresas en todo el país durante los cuatro meses posteriores a la puesta en marcha de la Ley de Modernización Laboral. El trabajo señala que se acumulan 13 meses consecutivos de caída del empleo privado formal, con un total de 241.200 puestos perdidos desde noviembre de 2023.
Durante la defensa de la norma en el Congreso, el Gobierno nacional y el oficialismo sostuvieron que flexibilizar las condiciones de contratación y reducir el costo de emplear impulsaría la inversión, dinamizaría el empleo registrado y alentaría la creación de empresas. Cuatro meses después de su implementación, los datos del informe describen una caída del empleo formal y un aumento de cierres de empresas.
El deterioro no es uniforme. Las firmas de 1 a 10 empleados registraron un recorte del 6,8%, y el 47% del total de cierres correspondió a unidades productivas de hasta 100 trabajadores. El informe indica que las pequeñas y medianas empresas, que concentran la mayor cantidad de trabajadores, fueron las más afectadas.
La destrucción de puestos alcanzó a casi la totalidad de las ramas de actividad, incluidas la minería, el petróleo y la intermediación financiera. Para Catamarca, provincia que ha orientado parte de sus expectativas de desarrollo a la actividad minera, el informe consigna una caída en ese sector.
El fenómeno afecta a 23 de las 24 jurisdicciones del país. Las provincias del Norte y de Cuyo registran los mayores retrocesos. Neuquén aparece como la única excepción, con un saldo positivo de 72 empresas, la mayoría vinculadas al proyecto Vaca Muerta.
El informe también señala un crecimiento sostenido de la informalidad: más de 6 millones de personas trabajan en Argentina sin registro, sin aportes y sin cobertura social.
Al analizar las herramientas centrales de la reforma, el Instituto Argentina Grande concluye que el aumento de los meses de prueba y el banco de horas no habrían sido un incentivo suficiente para que el sector privado contrate bajo el nuevo esquema legal. El trabajo sostiene que las empresas no dejan de contratar por el costo o la rigidez de las normas laborales, sino por falta de ventas.
El informe agrega que las reformas laborales anteriores, que recortaron derechos de los trabajadores con la promesa de generar empleo, no produjeron los resultados esperados. Según el estudio, el empleo se genera cuando hay demanda, producción y consumo, y sostiene que la manera de incrementar el empleo es reactivar la economía y el mercado interno con mayor poder adquisitivo de los salarios.
