Según datos oficiales, el financiamiento educativo nacional disminuyó un 50% y los fondos para educación básica cayeron un 80%. En Catamarca, el salario promedio docente de junio fue de $1.043.648, ubicando a la provincia en el puesto 21 de 24 jurisdicciones.
Los resultados de las últimas pruebas PISA evidenciaron una crisis en el sistema educativo argentino. En paralelo, datos oficiales muestran una reducción del presupuesto educativo nacional cercana al 50%, con una caída del 80% en los fondos para educación básica. El programa FONID fue eliminado, los programas nacionales dejaron de ejecutarse y el envío de recursos para comedores escolares se recortó un 23%.
Desde 2015 hasta la fecha, se acumula una deuda con la ley de financiamiento educativo de 68.473 millones de dólares, equivalente a diez puntos del PBI en una década, según cifras oficiales. En este contexto, el Ministerio de Educación fue reemplazado por el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello.
El especialista Daniel Filmus sostuvo que «el sistema público va de la mano del sistema económico». Según datos oficiales, 20 millones de personas viven bajo la línea de pobreza y 3,5 millones en situación de indigencia.
En el ámbito provincial, Catamarca se ubica en el puesto 21 de 24 jurisdicciones en cuanto a salario docente promedio, con $1.043.648 en junio, de acuerdo con registros oficiales. El gobernador Raúl Jalil administra el ajuste fiscal en la provincia, mientras docentes perciben salarios que, según datos oficiales, se encuentran entre los más bajos del país.
El pensamiento latinoamericano señala que el atraso de un pueblo no es un accidente geográfico, sino el resultado de decisiones políticas. Mientras las grandes potencias invirtieron masivamente en educación, en Argentina se implementa un modelo de exclusión. Entre la desinversión del gobierno nacional y la situación provincial, el desfinanciamiento de las aulas compromete el desarrollo y las nuevas generaciones.
