Las fuerzas de seguridad realizaron allanamientos en hangares de Famaillá, Aguilares, Tafí del Valle y Estación Aráoz, en el marco de una investigación iniciada en junio de 2024 tras el hallazgo de 470 kilos de cocaína en la Ruta Nacional 157.
Las fuerzas de seguridad secuestraron seis aeronaves y detuvieron a tres personas durante un operativo realizado este martes en la provincia de Tucumán, según informaron fuentes oficiales. Los procedimientos incluyeron allanamientos en hangares ubicados en Famaillá, Aguilares, Tafí del Valle y Estación Aráoz.
La investigación se inició en junio de 2024 con el hallazgo de 470 kilos de cocaína compactada en una camioneta sobre la Ruta Nacional 157, en el sur tucumano. A partir de ese procedimiento, las autoridades avanzaron en la identificación de una red logística que operaba en la región.
De acuerdo con la información difundida, la presión sobre las fronteras tradicionales con Bolivia y Paraguay derivó en un desplazamiento de las operaciones hacia el interior del país. Provincias como Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero pasaron de ser zonas de tránsito secundario a puntos de acopio y redistribución, según el reporte oficial.
El modus operandi identificado incluye el lanzamiento de bultos de droga desde aeronaves a baja altura en campos privados, conocido como «bombardeo», y aterrizajes breves en pistas clandestinas. Las aeronaves secuestradas habrían sido adaptadas con tanques suplementarios de combustible para extender su autonomía de vuelo.
En una entrevista con el programa «Siete y Medio», de Multimedios Ancasti, el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz se refirió a la asimetría de recursos entre las redes del narcotráfico y las fuerzas del Estado. El funcionario señaló que mientras las organizaciones criminales operan con tecnología de punta y equipos de comunicación satelital, las fuerzas operativas lo hacen en condiciones presupuestarias críticas.
El control del espacio aéreo es un elemento central en la investigación. Según los datos disponibles, el tráfico aéreo irregular explota la vulnerabilidad geográfica del interior: volando a cotas muy bajas, las aeronaves logran perforar la cobertura del Sistema Nacional de Vigilancia y Control Aeroespacial (SINVICA).
Históricamente, la radarización argentina concentró su cobertura en la línea de frontera internacional en Salta, Jujuy o Formosa. La extensión de la radarización al interior del país es una de las medidas en discusión, según las fuentes consultadas.
