La Federación Catamarqueña de Boxeo emitió un comunicado en el que detalla las condiciones para obtener la licencia amateur, las diferencias entre el boxeo amateur y profesional y la necesidad de consultar el texto oficial actualizado. El texto responde a declaraciones públicas recientes sobre la situación de una boxeadora.
La Federación Catamarqueña de Boxeo (FCB) difundió un comunicado en el que brinda aclaraciones sobre la aplicación del Reglamento Argentino de Boxeo, vigente desde el 1 de enero de 2026. La entidad señaló que todas las situaciones actuales deben analizarse conforme a esa normativa.
Respecto de la licencia amateur, el comunicado cita el artículo 15.02 del reglamento, que establece los requisitos para obtener y mantener la licencia habilitante. Entre ellos, menciona que la solicitud debe presentarse a partir del 1 de enero del año en que el solicitante cumpla 14 años y antes de cumplir 30 años, mediante formularios de la Federación Argentina de Boxeo (FAB). También exige seis meses previos de actividad en un gimnasio, saber leer y escribir, someterse a exámenes médicos, poseer conducta compatible con la de un deportista, contar con condiciones técnicas según determine la FAB y realizar una prueba de control de entrenamiento y estado físico cuando la FAB lo requiera.
La FCB indicó que la primera solicitud de licencia amateur debe encuadrarse dentro de ese límite de edad y que no se trata de una decisión particular de la federación provincial ni de una interpretación discrecional, sino de una condición establecida por el reglamento de la FAB.
En cuanto a los boxeadores que debutaron anteriormente a otras edades, el comunicado aclara que cada situación debe analizarse conforme al reglamento vigente en ese momento. Señala que las reglamentaciones pueden modificarse y que las federaciones deben adecuar su actuación a la nueva normativa. Agrega que no corresponde aplicar un reglamento actual para cuestionar una situación ocurrida bajo una reglamentación anterior, ni utilizar una norma anterior para modificar las condiciones del reglamento vigente.
El texto también precisa que el reglamento establece regímenes diferentes para el boxeo amateur y el profesional. Por esa razón, una disposición referida a la licencia, habilitación, antecedentes o excepciones dentro del régimen profesional no puede trasladarse automáticamente a una solicitud de primera licencia amateur. Cada categoría tiene sus propios requisitos, procedimientos y autoridades competentes. Ante una duda sobre una excepción, el comunicado indica que debe determinarse qué artículo la contempla, a qué categoría de boxeadores se aplica, qué requisito permite exceptuar, cuáles son las condiciones para solicitarla y qué autoridad tiene facultades para autorizarla.
Sobre los artículos mencionados públicamente, la FCB sostuvo que la numeración y el contenido de las normas deben verificarse en el texto vigente, ya que las reglamentaciones anteriores pueden tener artículos, numeraciones y disposiciones diferentes. Añadió que una referencia correspondiente a una normativa anterior no puede presentarse como si fuera necesariamente una disposición del reglamento actualmente vigente.
Respecto de los antecedentes, el comunicado aclara que cuando el reglamento habla de antecedentes, estos deben entenderse dentro del régimen y procedimiento en el que la norma los contempla. No corresponde utilizar de manera genérica el concepto de “antecedentes” para justificar una excepción sin determinar previamente qué antecedentes exige el reglamento, para qué categoría y ante qué autoridad deben acreditarse. Una persona puede haber practicado boxeo o tener experiencia deportiva, pero ello no significa automáticamente que posea antecedentes federativos registrados que permitan encuadrarla en un régimen de excepción.
La federación afirmó que no establece las reglas de manera arbitraria ni decide quién puede o no boxear por una cuestión personal. Su función es aplicar el Reglamento Argentino de Boxeo y respetar las disposiciones establecidas por la FAB. Cuando el reglamento establece un requisito, deben cumplirlo; cuando cambia, deben adecuarse a la nueva normativa; y cuando existe una situación que requiere una interpretación o una eventual excepción, corresponde recurrir a la autoridad que reglamentariamente tenga competencia para resolverla.
Finalmente, la FCB señaló que las diferencias de opinión forman parte de cualquier actividad deportiva, pero consideró fundamental que, cuando se habla públicamente del Reglamento Argentino de Boxeo, se lo haga con información precisa y tomando como referencia la normativa vigente, para no generar falsas expectativas, confusión o conflictos innecesarios entre los federados. La entidad ratificó su compromiso de trabajar bajo la premisa “Reglamento vigente + información correcta + respeto institucional” y continuar actuando dentro del marco establecido por la FAB.
