La Seccional Catamarca de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) inició una medida de fuerza que afecta las operaciones de Rio Tinto – Minera del Altiplano, en la Puna catamarqueña. El reclamo incluye atraso salarial y deficiencias en seguridad, según expuso un representante gremial durante una inspección.
La Seccional Catamarca de la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) inició una medida de fuerza que afecta de manera directa las operaciones de Rio Tinto – Minera del Altiplano, en la Puna catamarqueña.
El conflicto laboral tiene como ejes centrales el atraso salarial y deficiencias en las condiciones de seguridad dentro del campamento.
Según consignó el medio InfoMinero, el malestar sindical se originó hace unos meses, cuando un grupo de trabajadores quedó varado en medio de la nieve tras un temporal en la Puna, lo que obligó a desplegar un operativo de rescate para salvaguardarlos junto a una centena de turistas. Desde el sindicato sostienen que la compañía no brindó explicaciones sobre los responsables de la falla ni presentó un plan de contingencia concreto para evitar que un hecho similar se repita.
A este cuadro se sumaron inspecciones realizadas por la comisión gremial en las últimas horas.
Durante una recorrida por las instalaciones, un representante de los trabajadores exhibió el estado de un sector clausurado preventivamente: «Estamos inspeccionando uno de los sectores que hace cerca de diez días se sacó de servicio por irregularidades en el tema de seguridad. Como ya se pasó en los informes y en las actas correspondientes, se encuentran elementos ‘hechizos’, taladros sin ningún tipo de protección, paneles improvisados y chatarras», expuso el operario a través de un registro audiovisual.
En esa misma línea, el trabajador remarcó la imposibilidad de desarrollar tareas básicas sin poner en riesgo la salud del personal. «El sector de soldadura se encuentra sin campana, lo cual no permite que se pueda soldar aquí. Por otro lado, no cuenta con una calefacción adecuada; solo hay un cañón térmico que, para los metros cúbicos que tiene el lugar, no alcanza para poder calefaccionar», detalló, al tiempo que afirmó: «El mesón es hechizo, los gabinetes son hechizos… esto es un poco más de lo mismo a lo que nos tiene acostumbrados el manejo de esta empresa».
