La mujer que denunció a dos hombres por abuso sexual en 2018 fue imputada por dañar la moto de uno de los acusados. El hecho ocurrió durante un cuarto intermedio del proceso judicial que se reanuda este jueves en la Cámara Penal N° 2.
La mujer que hace más de ocho años denunció a dos hombres por abuso sexual en el barrio INTA, en el departamento Valle Viejo, fue imputada ayer por los delitos de daños y amenazas. La imputación se produjo ante el fiscal de Instrucción Ricardo Córdoba Andreatta, con el patrocinio del abogado defensor Sebastián Ibáñez.
Según se informó, la mujer admitió haber causado daños en el rodado de Emanuel Agüero la semana pasada, pero negó la acusación de amenazas. Agüero y Gabriel Leiva están imputados en la causa por abuso sexual que se inició en 2018 y que actualmente se encuentra en instancia de nuevo juicio.
Al finalizar la audiencia indagatoria, Ibáñez, quien también es querellante en la causa por abuso sexual, recordó que en 2023 Agüero y Leiva fueron condenados a 10 años de prisión por abuso sexual con acceso carnal. «Si bien la Corte anuló la condena, sigue vigente la prohibición judicial de contacto que la Cámara Penal N° 1 les impuso a los dos cuando emitió sentencia y los condenó», explicó.
Ibáñez agregó que la mujer «no va a negar que atacó la moto de Agüero porque está registrado y filmado». Asimismo, detalló que minutos antes del incidente, «ellos se encontraron en la esquina de las avenidas Virgen del Valle y Ocampo, cerca de La Alameda, y él violó la prohibición de acercamiento porque, en vez de tomar otro camino, se acercó a la mujer y la provocó diciéndole ‘qué lindo que es estar en libertad’, entre otras cosas».
El abogado remarcó que la mujer «lleva años esperando que quede firme la condena de su abusador, tiene un tremendo daño psicológico» y un constante riesgo de atentar contra su integridad «que se está evitando con el trabajo de una psicóloga, de su familia y del equipo que la acompaña».
«Ella explotó porque está en una situación límite y porque todo esto sucedió en medio de un cuarto intermedio que se dispuso el martes 15 de septiembre y terminará este jueves, cuando la Cámara Penal N° 2 dicte una nueva sentencia. Hace ocho años que la mujer espera tener justicia», apuntó. Finalmente, sostuvo que la denunciante de abuso «actuó bajo un estado de emoción violenta provocado por el hostigamiento por parte de los acusados».
Por otra parte, familiares y amigos de la denunciante afirmaron que «es una burla que ella esté transitando por esto que le están haciendo. Esta justicia no sirve. No es ejemplar y por eso van a seguir existiendo las violaciones y los abusos, porque la Justicia no hace nada». También expresaron: «Estamos indignados con el fiscal Córdoba Andreatta porque no tiene perspectiva de género y sigue revictimizando a la mujer que sufrió abuso y rapto hace ocho años».
Los allegados aseguraron que tanto Leiva como Agüero hostigaron en reiteradas ocasiones a la joven, «haciéndole burla porque se creen impunes. Al final, ella pasó a ser la victimaria». Consideraron que los daños causados a la moto de Agüero fueron «una reacción a la enorme acumulación de bronca y de no poder salir de su casa por temor a cruzarse con estas personas. Pero parece que eso a nadie le importa». Para finalizar, informaron que a partir de las 8:30 de hoy realizarán una nueva protesta frente a Tribunales, por avenida Colón.
El hecho que derivó en la causa por abuso sexual ocurrió en julio de 2018 en el barrio INTA, departamento Valle Viejo. Tras cinco años de investigación y de planteos de las defensas, en mayo de 2023 los jueces Fernando Esteban, Mauricio Navarro Foressi y Rodrigo Morabito declararon culpables a Agüero y a Leiva. Los dos fueron condenados a 10 años de prisión como coautores, pero las defensas de Leiva y Agüero, a cargo de Pedro Vélez y Luciano Rojas respectivamente, recurrieron el fallo ante la Corte de Justicia.
En mayo de 2024 se hizo lugar parcialmente al planteo y la Corte determinó que de las 123 páginas de la sentencia emitida por los tres jueces, 97 eran una transcripción textual de testimonios. O sea, que emitieron un veredicto sin realizar una valoración real de la prueba que se había expuesto durante el debate. La Corte consideró que los magistrados no fundamentaron debidamente su decisión y devolvió el expediente a la misma Cámara Penal para que emita un nuevo fallo.
Pero los jueces cometieron otro error, porque los mismos magistrados, Esteban, Navarro Foressi y Morabito -que ya habían expresado su convicción sobre la culpabilidad de los acusados-, fueron quienes dictaron la nueva sentencia. La defensa recurrió otra vez a la Corte y en mayo de 2025, la Sala Penal -con otra integración-, anuló el nuevo fallo por violación a la garantía de imparcialidad. Esta vez, la Corte ordenó que la causa sea enviada a otro tribunal y el expediente terminó en la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Segunda Nominación.
Fuentes judiciales indicaron que hoy continuará el proceso judicial tras el extenso cuarto intermedio dispuesto el 15 de septiembre. Se prevé que los imputados harán uso de la palabra. La Cámara N°2 estableció que las partes podrán reiterar oralmente sus alegatos, aunque esa instancia no será obligatoria. La decisión fue adoptada al resolver un recurso de reposición presentado por el defensor Rojas. El tribunal hizo lugar parcialmente al planteo y en su resolución, aclaró que la reiteración oral de las conclusiones finales tendrá carácter facultativo para cada una de las partes.
En una de sus manifestaciones, exigiendo respuestas el Poder Judicial, la mujer denunciante optó por encadenarse frente al edificio de Tribunales, por calle República. «Que sepan que de acá no me voy a mover, acá voy a estar, porque es la única forma que encontré. Ocho años, no aguanto más», advirtió. Optó por exponerse en la vía pública exigiendo un remedio judicial, tras ocho años de espera enmarcados por mora y negligencia judicial. «Cada demora representa una violencia. La espera representa una violencia y la exposición, una forma de revictimización. Tener que reorganizar la vida y dejar los puestos de trabajo para venir a presentarnos, genera un impacto tremendo. No vamos a permitir ni una suspensión más», dijeron varias amigas de la joven. «Esperamos que no haya más maniobras dilatorias y que esta vez los jueces emitan su veredicto como corresponde», finalizaron.
