El exasesor de Javier Milei, Fernando Cerimedo, declaró ante la Justicia de Bolivia que sus ingresos mensuales en 2025 rondaron el millón de dólares, provenientes de actividades fuera de ese país. También reafirmó su vínculo con el presidente Rodrigo Paz y negó tener sociedades en Bolivia.
Fernando Cerimedo, exasesor político de Javier Milei, declaró ante la Justicia de Bolivia que sus ingresos mensuales durante 2025 fueron de cerca de un millón de dólares, según informó en una declaración informativa previa a su imputación por presunto enriquecimiento ilícito. La causa es paralela a la que lo tiene con prisión preventiva por el intento de femicidio de su pareja Nadia Beller.
En la declaración, Cerimedo optó por no responder las más de 200 preguntas formuladas. Sobre su actividad laboral, manifestó que su dinero proviene de actividades lícitas vinculadas a sus empresas de marketing digital. Ante la consulta sobre su ingreso mensual en 2025, respondió: “Cerca de un millón de dólares con actividades fuera de Bolivia”. Para 2026, sostuvo: “Similar, parcializando el año 2025 con todos los ingresos de las empresas del exterior”.
Cerimedo se definió como “consultor político internacional en Argentina y Estados Unidos” y señaló que no tiene sociedades en Bolivia. Detalló que en Estados Unidos posee la empresa Numen Group Inc., desde 2021, que provee servicios a clientes de distintos países. En Argentina, dijo tener una empresa de publicidad, Numen de Publicidad, con 35 empleados y 12 clientes, además de dos sucursales. También mencionó ser propietario de una academia llamada Academia Numen, que dicta cursos de tecnología asociados al Project Management Institute, y una productora USRL de audiovisuales. Afirmó estar asociado con su esposa Natalia Basil en todas las empresas, excepto la radicada en Estados Unidos.
Respecto a su vínculo con el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, Cerimedo indicó que ingresó por primera vez a ese país en 2024, en un viaje financiado por él mismo. Negó haber realizado actividades o reuniones en esa ocasión y manifestó no recordar el motivo de la visita. Dijo que regresó en 2025 y 2026, aunque no precisó la cantidad de veces. También aseveró que “jamás tuvo la autorización de representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a la familia presidencial”. Sobre la campaña presidencial, sostuvo que colaboró con “consejos de comunicación digital” sin especificar quién lo conectó con el equipo de Paz, y afirmó que nunca existió un contrato escrito ni pagos de empresas: “Tengo en claro que nunca me financiaron, resalto que ayudé en consejos de comunicación digital”.
