La organización Runakay se presentó en la provincia con el objetivo de trabajar en la defensa de los derechos humanos desde una perspectiva comunitaria y apartidaria.
La organización Runakay se presentó en la provincia de Catamarca como un espacio social y apartidario. Según informaron sus fundadoras, Erika Barrionuevo y Gabriela Larcher, la iniciativa busca poner el foco en la defensa de los derechos humanos desde una mirada comunitaria.
Desde la organización indicaron que su labor apunta a “trabajar con el corazón en el barrio, en la ronda, en el encuentro, en los espacios de construcción y en la palabra, para promover una sociedad por la paz”. En ese marco, señalaron que el objetivo central es colaborar para revertir las múltiples violencias que afectan a mujeres, infancias y diversidades mediante una pedagogía social de derechos.
El nombre del espacio proviene del quechua y significa “ser gente, ser humano”. Al respecto, las fundadoras afirmaron: “Eso es lo que intentamos todos los días: humanizar nuestras intervenciones desde un sentido amplio de Solidaridad y Sororidad”.
Runakay convocó a la comunidad a sumarse a esta red a través de sus perfiles oficiales de Facebook e Instagram.
