El impacto económico alcanzó los 1.994 millones de pesos, con una permanencia media de tres pernoctes.
El fin de semana largo con motivo del 9 de julio, articulado en varias provincias con el receso invernal, generó una afluencia de viajeros en Catamarca. A nivel provincial, la ocupación promedio de plazas hoteleras se ubicó en el 65%, mientras que en la ciudad capital descendió al 50%.
Según datos de la Dirección de Calidad Turística, 5.914 personas recorrieron el territorio catamarqueño durante esos días, con una permanencia media de tres pernoctes. El impacto económico se cifró en 1.994 millones de pesos, distribuido en alojamientos, establecimientos gastronómicos, empresas de transporte, prestadores de servicios turísticos y comercios del sector.
La región oeste superó el promedio provincial de ocupación hotelera. Fiambalá se destacó con un 70% de su capacidad de alojamiento cubierta.
La secretaria de Gestión Turística, Evangelina Quarín, evaluó el balance como «muy positivo» y anticipó que los niveles de ocupación se sostendrán durante julio. Destacó el atractivo de la Fiesta del Poncho, que convocará a visitantes de diversas provincias.
La ciudad Capital recibió 2.427 visitantes entre el 9 y el 12 de julio, de los cuales 977 eran turistas alojados y 1.450 excursionistas. El impacto económico estimado fue de $743.310.386, según el relevamiento del Observatorio de Turismo Municipal y la Asociación Civil de Empresarios Hoteleros y Gastronómicos de Catamarca. La ocupación hotelera general alcanzó el 50,2%, con hoteles de dos estrellas al 100% y cabañas y residenciales al 67,5%.
