Julio Rodrigo Lobo, de 32 años, murió en el Hospital San Juan Bautista por complicaciones de una neumonía. Estaba detenido desde marzo de 2024 imputado por nueve hechos, entre ellos grooming y abuso sexual con acceso carnal. Su deceso extinguió la acción penal.
El caso del catequista de Belén, Julio Rodrigo Lobo, acusado de abusar de dos adolescentes, se cerró sin juicio oral tras su fallecimiento. Lobo, de 32 años, murió la semana pasada en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital San Juan Bautista luego de que su estado de salud se complicara por un cuadro de neumonía.
Lobo fue detenido en marzo de 2024. Según la investigación de la Fiscalía de la Tercera Circunscripción Judicial, el acusado utilizaba un perfil falso en Instagram bajo el seudónimo de «Rosario Saracho» para contactar a los adolescentes, intercambiar fotografías de contenido sexual y luego coaccionarlos para mantener encuentros sexuales. Los hechos ocurrieron entre mayo de 2023 y el 19 de marzo de 2024, y las víctimas tenían 15 años al momento de los supuestos abusos.
La Fiscalía imputó a Lobo por nueve hechos: grooming, amenazas coactivas, abuso sexual gravemente ultrajante, abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores agravada. Por el riesgo procesal, la Justicia ordenó su prisión preventiva en el Servicio Penitenciario Provincial.
A finales de septiembre de 2024, el abogado defensor Francisco Allocco solicitó una audiencia de control jurisdiccional para que Lobo recuperara la libertad. El juez de Control de Garantías de la Tercera Circunscripción Judicial, Miguel Piovano, rechazó el planteo y ordenó que continuara detenido, además de instar a dar celeridad al proceso judicial.
Sin embargo, el fallecimiento del acusado extinguió la acción penal, por lo que no se realizará el juicio oral. Este caso se suma al del sacerdote Moisés Pachado, también de Belén, quien falleció en junio de 2022 por insuficiencia renal sin haber sido juzgado por abuso sexual.
