El mismo día que el Senado aprobó el pliego de Nicolás Rosales Matienzo como Fiscal de Estado, la Cámara de Apelaciones confirmó el sobreseimiento del abogado Paulo Gustavo Ibáñez por la incomparecencia de los representantes de Fiscalía de Estado a la audiencia de apelación.
El 18 de octubre de 2024, el Senado provincial aprobó los pliegos de Nicolás Rosales Matienzo para ocupar el cargo de Fiscal de Estado. Ese mismo día, la Cámara de Apelaciones dejó firme el sobreseimiento del abogado Paulo Gustavo Ibáñez, exfuncionario del Registro de la Propiedad Inmobiliaria, en el marco de una causa por presuntas maniobras ilícitas relacionadas con el patrimonio de Edgar Adhemar Bacchiani.
La ratificación del sobreseimiento se produjo porque los representantes de la Fiscalía de Estado, Victoria Eugenia Rosales y Tomás Hugo Aibar, no comparecieron a la audiencia fijada para sostener la apelación que habían presentado. El tribunal consideró desistido el recurso.
La causa contra Ibáñez y otras dos empleadas del Registro fue promovida por la directora de la repartición, Patricia Valdez. Fiscalía de Estado se sumó al expediente como querellante.
Con la confirmación del sobreseimiento, el Estado provincial quedó expuesto a posibles demandas del abogado Ibáñez, quien podría reclamar su reincorporación a la planta estatal, el pago de salarios caídos, lucro cesante y daño moral por haber sido vinculado públicamente a una causa de alto impacto social.
Rosales Matienzo, como nuevo Fiscal de Estado, deberá investigar las razones por las cuales los empleados del organismo no sostuvieron la apelación. Deberá determinar si esa conducta contó con la anuencia de su antecesor, Marcos Denett, quien dejó el cargo para asumir como director de YMAD.
La ausencia de los querellantes también deja en una posición de vulnerabilidad a la directora Patricia Valdez, quien denunció las maniobras y ahora podría enfrentar acciones legales por parte de Ibáñez.
