Este 11 de mayo se conmemora el bicentenario del nacimiento de Fray Mamerto Esquiú, el máximo prócer de Catamarca y único comprovinciano en ser beatificado. Su vida abarcó la fe, la política y el periodismo.
Este miércoles 11 de mayo se cumplen dos siglos del nacimiento del Beato Fray Mamerto Esquiú, considerado el máximo prócer de la historia de Catamarca y único comprovinciano en alcanzar los altares. Su vida, obra y pensamiento abarcan facetas como hombre de fe, político, periodista, escritor y líder eclesial.
Nacido en Piedra Blanca, actual departamento Fray Mamerto Esquiú, el 11 de mayo de 1826, fue hijo de Santiago Esquiú y María de las Nieves, en una familia sencilla y de profunda vida cristiana. A los 5 años, su madre lo vistió con el hábito de San Francisco tras una promesa por su salud, y a los 10 ingresó como aspirante al convento franciscano de Catamarca. En 1841 comenzó el noviciado y celebró su primera misa el 15 de mayo de 1849.
Como sacerdote, se destacó en la predicación. En 1853 pronunció el famoso sermón sobre la Constitución Nacional, llamando a la paz y la unión de los argentinos, lo que lo hizo conocido en todo el país. Entre 1855 y 1862 fue diputado y miembro del Consejo de Gobierno de Catamarca. Luego, buscando una vida más austera, se trasladó a Tarija, Bolivia, como misionero apostólico.
En 1870 fue propuesto para la sede episcopal de Buenos Aires pero se consideró indigno y viajó a Tierra Santa, Roma y Asís. En 1879, por orden del Papa, aceptó ser Obispo de Córdoba y fue consagrado el 12 de diciembre de 1880. Durante su episcopado recorrió pueblos, creó el Taller de la Sagrada Familia para mujeres sin recursos y fortaleció el Seminario de Córdoba. Falleció el 10 de enero de 1883 en la posta de El Suncho, Catamarca.
Fue declarado Venerable en 2006, beatificado el 4 de septiembre de 2021, y se espera su canonización.
