La nueva producción de Julie Geary explora comunidades cerradas, religión y misterio en una trama que combina drama y suspenso para el fin de semana.
Netflix sumó a su catálogo Los no elegidos, una serie de seis capítulos que arranca con una advertencia inquietante y promete adentrarse en un terreno oscuro. La historia, creada por Julie Geary, se centra en comunidades cerradas que operan lejos de la mirada pública, aunque la propuesta inicial de realismo deriva rápidamente en una puesta más efectista.
En el centro de la trama está Rosie (Molly Windsor), una joven madre que forma parte de la llamada “Comunidad de Dios”. Su vida ordenada se quiebra cuando su hija desaparece momentáneamente durante una tormenta. A partir de allí, la aparición de un hombre misterioso introduce una tensión que impacta en las decisiones de Rosie, aunque la serie opta por resolver los conflictos con escenas más básicas que complejas.
En paralelo, personajes como Isaac rompen las reglas del grupo al usar un teléfono para ayudar, lo que desencadena castigos y revela el costado más oscuro de la comunidad. Con una mezcla de religión, poder y deseo, la serie transita por un camino irregular, pero se sostiene gracias a su elenco: Christopher Eccleston, Siobhan Finneran y Asa Butterfield aportan peso a la pantalla.
Aunque no alcanza para convertirse en una gran producción, Los no elegidos se mantiene como un entretenimiento que genera curiosidad, ideal para quienes buscan una opción con tensión y secretos durante el fin de semana.
