La cápsula Orion, con cuatro astronautas a bordo, amerizó sin inconvenientes en el Océano Pacífico tras una misión que superó el récord de distancia del programa Apolo y allana el camino para futuros alunizajes.
La misión Artemis II de la NASA concluyó este viernes 10 de abril con un amerizaje exitoso en el Océano Pacífico, frente a las costas de California. La cápsula Orion, que transportaba a los astronautas Reid Wiseman, Christina Koch y Victor Glover de Estados Unidos, y a Jeremy Hansen de Canadá, completó su regreso a la Tierra tras una travesía histórica que acerca a la humanidad a su retorno a la superficie lunar.
El descenso se produjo poco después de las 21 horas (hora argentina), tras un reingreso atmosférico donde la nave soportó temperaturas superiores a los 2.700 grados Celsius. Un sistema de paracaídas redujo progresivamente la velocidad, permitiendo un impacto suave contra el agua. «Estamos muy bien», comunicó la tripulación desde el interior de la cápsula.
La misión superó el récord de distancia establecido por la Apolo 13 hace más de medio siglo, marcando un hito en la exploración espacial. Liliana Villarreal, directora de Aterrizaje y Recuperación de la NASA, destacó la coordinación del operativo con la Marina de los Estados Unidos. Por su parte, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, calificó la misión como «perfecta» y afirmó que esto es «solo el comienzo» de una presencia frecuente en la Luna, con el objetivo de alunizar en 2028.
El éxito de Artemis II confirma la viabilidad de los sistemas de la NASA y consolida su programa Artemis, que busca establecer una base lunar sostenible y sentar las bases para futuras misiones a Marte.
