Dos estudiantes de 13 años fueron demorados y se libraron órdenes de detención para otros dos mayores de 16, tras la aparición de mensajes intimidatorios en baños escolares. La situación generó una fuerte preocupación y una baja asistencia en varios establecimientos.
Durante la mañana del jueves, dos estudiantes de 13 años de Capital y Aconquija fueron demorados tras ser sorprendidos escribiendo mensajes amenazantes en los baños de sus escuelas. Posteriormente, el fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez libró órdenes de detención para otros dos adolescentes de 16 años, quienes fueron identificados.
La jornada se desarrolló con una inusual presencia policial en los ingresos a los establecimientos y controles en los accesos. Muchas familias optaron por no enviar a sus hijos a clases, lo que resultó en una marcada baja en la concurrencia estudiantil.
El personal educativo de al menos dos escuelas detectó grafitis con mensajes que hacían referencia a posibles ataques. La investigación judicial derivó en la demora de los dos adolescentes de 13 años en el Centro de Admisión y Derivación (CAD) y en el avance para la detención de los jóvenes punibles.
La preocupación se incrementó con el hallazgo de nuevos mensajes en sanitarios, uno de los cuales mencionaba una fecha concreta: «Lunes 20 de abril, balacera en la escuela, no faltar». Este hecho mantiene en alerta a la comunidad educativa.
El episodio ha generado un debate sobre el origen de estas conductas, el rol de las redes sociales y las formas de violencia emergente entre adolescentes. Especialistas y autoridades escolares coinciden en que la respuesta no puede limitarse a medidas de control policial, sino que requiere un abordaje integral que involucre a las familias, al sistema educativo y a toda la sociedad.
Desde las instituciones se ha hecho un llamado a los padres para que acompañen, escuchen y estén presentes, subrayando que detrás de cada amenaza hay una señal de alerta que no debe ser ignorada. La Justicia continúa con la investigación de los hechos.
