En medio de la polémica pública que rodea a figuras del espectáculo, Soledad Aquino se refirió a las acusaciones de brujería y detalló su enfoque personal en rituales de protección para su familia.
En el contexto de un amplio debate mediático generado por declaraciones sobre prácticas espirituales en el entorno de figuras públicas, Soledad Aquino, exesposa del conductor Marcelo Tinelli, se refirió al tema. Aquino se definió a sí misma como una «bruja blanca» y explicó que mantiene un altar en su hogar dedicado a la protección de sus seres queridos.
Según sus declaraciones, utiliza elementos como velas y carbones en rituales que, afirma, tienen el propósito de limpiar energías negativas y resguardar a su familia de la envidia. La mujer destacó que esta conexión con lo espiritual es una tradición familiar que ha heredado y que, en el actual clima que considera tenso, recurre a estas prácticas para buscar equilibrio.
«Cosas de brujería mala, ni loca», expresó Aquino, marcando un límite claro y enfatizando que su práctica se centra únicamente en lo positivo y el bienestar, sin intención de perjudicar a terceros.
Las declaraciones de Aquino surgieron luego de que Mimi Alvarado, pareja de Luciano «El Tirri», asegurara en televisión que la madre de la modelo Milett Figueroa sería una de las hechiceras más poderosas de Perú, e insinuara que Figueroa habría realizado una «macumba» para influir en Marcelo Tinelli. Aquino también reveló que sus hijas le advirtieron sobre la situación, contribuyendo al debate público.
Mientras tanto, Soledad Aquino afirmó que continúa con sus propios rituales como un medio de protección para su círculo íntimo.
