El Círculo Médico provincial decidió continuar con el servicio, priorizando a los adultos mayores, aunque advierten que la situación económica no es sostenible y evalúan futuras medidas.
Edgardo Varela, presidente del Círculo Médico de Catamarca, informó que los médicos de cabecera de la provincia resolvieron continuar atendiendo a los afiliados del PAMI, a pesar de un recorte en el esquema de pagos que afecta sus ingresos. La decisión se tomó tras una reunión realizada el martes por la noche, donde se analizó el escenario nacional y las medidas adoptadas en otras jurisdicciones.
Varela explicó que el conflicto surgió por una modificación en el sistema de remuneración. «El médico de cabecera tenía un doble sistema de facturación. La mitad prácticamente de su facturación es por cápita y la otra mitad por prestaciones. Esa parte es la que ha sido reducida drásticamente», detalló. Aunque el valor de la cápita por afiliado aumentó, la eliminación de las prestaciones genera una pérdida global de ingresos para los profesionales.
En Catamarca, 108 médicos de cabecera nucleados en el Círculo Médico, distribuidos en los 16 departamentos, garantizan la cobertura en toda la provincia. Según el dirigente, la decisión de sostener la atención responde en gran medida al vínculo construido con los pacientes. «A pesar del grave inconveniente, han priorizado a los adultos mayores. Han puesto por encima de cualquier situación pensándose en los abuelos», afirmó.
Sin embargo, Varela advirtió que el esquema actual «queda en una situación de alerta donde esto no es una situación sostenible en el tiempo». Los profesionales se declararon en estado de alerta y no descartan tomar medidas si no hay una revisión de la política arancelaria. Están por emitir un comunicado oficial al respecto.
El impacto trasciende lo económico. El médico de cabecera cumple un rol central en el sistema de salud, realizando diagnósticos, seguimientos y derivaciones. «Si se resiente esa atención, lo que se va a resentir es la cantidad de diagnósticos», alertó Varela.
En la provincia, el PAMI cuenta con aproximadamente 34.000 afiliados. Una eventual reducción en la atención podría trasladar una mayor demanda al sistema público de salud, con el consiguiente riesgo de saturación. Por el momento, los médicos mantienen el servicio, pero el conflicto permanece abierto sin respuestas concretas.
