domingo, 22 de marzo de 2026 16:00
Cuando parecía que la polémica alrededor de Emilia Mernes ya había alcanzado su techo, un nuevo testimonio volvió a ponerla en el centro de la escena. Esta vez no se trata de internas con otras artistas, sino de la palabra de un productor que aseguró haber vivido situaciones límite trabajando con ella.
El encargado de encender la mecha fue Nicolás Wasiluk, quien en una charla sin filtros recordó sus encuentros laborales con la cantante, según relató, el primer episodio ya dejó un sabor amargo. “Horas antes me avisaron que no podía venir porque se sentía mal”, contó sobre un show que nunca llegó a concretarse.
Si bien dijo haber comprendido el motivo, también dejó en claro que la cancelación no fue inocua. La ausencia de Mernes generó complicaciones en la organización del evento y sembró dudas sobre la relación profesional que recién comenzaba, pero lo más fuerte llegaría tiempo después, cuando decidió volver a contratarla.
“Ya vino mucho más exigente”, lanzó, marcando un antes y un después en la actitud de Emilia que, según él, mostró la artista en esa segunda oportunidad. En ese contexto, detalló una serie de pedidos que calificó como excesivos. Habló de “una lista importante” que incluía desde múltiples toallas hasta requerimientos específicos en el camarín, como “frutillas bañadas en chocolate fuera de temporada” y bebidas de alta gama.
A eso se sumó otro punto de conflicto que, según su versión, fue clave, el productor aseguró que le pidió difusión en redes sociales para potenciar el evento, pero eso no ocurrió. Un detalle que, para él, impactó directamente en la convocatoria. Sin embargo, el momento más tenso habría sucedido minutos antes del show.
“No quería salir porque había pedido un té y no estaba”, reveló, describiendo una situación que, siempre según su relato, puso en jaque toda la presentación. El testimonio no tardó en generar repercusión, sobre todo porque llega en un contexto en el que el nombre de Emilia ya venía siendo tema de debate dentro de la industria musical.
Las versiones sobre exigencias y actitudes empezaron a multiplicarse. Por ahora, la cantante no hizo declaraciones públicas al respecto. Pero en el mundo del espectáculo, donde cada palabra pesa, el relato de Wasiluk suma un nuevo capítulo a una historia que parece lejos de terminar.
