lunes, 23 de marzo de 2026 11:00
Lo que parecía una charla distendida terminó sacando a la luz un costado inesperado de Alejandra Maglietti. En medio de risas y anécdotas, la panelista sorprendió al contar una situación incómoda que vivió con su pareja, Juan Manuel Lago, y que tuvo como figura involuntaria a Luciana Salazar.
Todo ocurrió en una salida casual que rápidamente se transformó en un momento de tensión. Apenas la vio, la panelista reaccionó sin filtro y dejó en claro lo que le pasaba por la cabeza. “El domingo nos fuimos a tomar algo y había una muy famosa que yo sé que a él le gusta: estaba Luciana Salazar. Entonces le digo ‘no mires’ porque después yo no me voy a bancar que estén diciendo… que me haga quedar como una bol…”, relató.
Lejos de quedarse ahí, la incomodidad fue en aumento. Atenta a cada gesto de su novio, intentó frenar cualquier situación que pudiera incomodarla. “Así que yo le decía ‘no mires tanto’, pero él quería mirar porque claro, nunca la había visto en persona. Yo le decía ‘me estás dando vergüenza ajena, no la mires’”, agregó, dejando en evidencia que el momento no fue nada relajado.
En medio del relato, Denise Dumas intervino con un consejo directo y sin vueltas. “Vos ahí tenés que no decirle nada y vas a ver si él la empieza a mirar o no. Ahí te das cuenta si es escondedor”, lanzó, sumando más picante a la conversación.
Pero más allá de la anécdota puntual, lo que quedó claro es que no se trata de un episodio aislado. La propia Maglietti viene reconociendo desde hace tiempo que los celos forman parte de su forma de vincularse, algo que incluso condiciona su manera de mostrarse en pareja.
“¡Fue horrible! Si lo mostrás, te lo quieren afanar. Te lo digo de una”, había confesado en otra oportunidad, dejando en claro por qué prefiere mantener su relación lejos del foco mediático.
Incluso, fue más allá y admitió ciertos comportamientos que reflejan su nivel de control. “Miro a quién le da like en Instagram. No reviso el celular porque nunca pude, pero si tuviese la oportunidad lo haría”, reconoció sin vueltas.
Así, entre risas, incomodidad y confesiones, la panelista dejó ver una faceta mucho más vulnerable. Porque lo que empezó como una simple salida terminó convirtiéndose en una escena cargada de tensión… y con una tercera en discordia que ni siquiera tuvo que hacer nada.
