domingo, 15 de marzo de 2026 08:40
El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires atraviesa este domingo una jornada clave para su reordenamiento interno, con elecciones partidarias en 16 municipios donde no fue posible alcanzar listas de consenso entre los distintos sectores del espacio.
Los afiliados habilitados deberán definir a las nuevas autoridades locales del PJ en una contienda que enfrenta a sectores alineados con el gobernador Axel Kicillof y agrupaciones vinculadas a Máximo Kirchner, principalmente a través de La Cámpora.
En total competirán 35 listas en los distritos donde fracasaron las negociaciones para sellar acuerdos de unidad. Según el padrón partidario, alrededor de 130 mil afiliados están habilitados para votar en estas internas, que funcionan como una prueba de fuerzas entre las distintas corrientes del peronismo bonaerense.
Las elecciones se realizan en paralelo al proceso de renovación de la conducción provincial del partido, donde Kicillof asumirá la presidencia del PJ bonaerense tras un acuerdo político alcanzado con el kirchnerismo. Sin embargo, las disputas locales exponen las tensiones latentes dentro del espacio y la competencia por el control territorial.
Uno de los focos de mayor tensión se registra en el municipio de San Miguel, donde se enfrentan listas vinculadas a dos ministros del gabinete provincial: Gabriel Katopodis y Andrés Larroque.
La previa de esa elección estuvo marcada por denuncias de dirigentes cercanos a Larroque, quienes acusaron a la policía municipal de agredir y detener a un jefe de campaña, en un episodio que generó fuertes críticas y tensó aún más el clima político.
Las internas también se desarrollan en distritos del conurbano como Tres de Febrero, Morón y San Miguel, mientras que en el interior bonaerense habrá competencia en municipios como Junín, Lincoln, Zárate y San Antonio de Areco, entre otros.
También se registran disputas en localidades de la costa y del sur de la provincia, como Mar del Plata, Coronel Suárez y Tornquist, además de San Nicolás, Navarro, Magdalena, Roque Pérez y Saladillo.
Aunque se trata de elecciones partidarias, dentro del peronismo reconocen que el resultado tendrá impacto político más allá de la vida interna del partido. Controlar el PJ en cada municipio implica ordenar la estructura territorial, administrar el sello partidario y posicionarse en el armado de las futuras listas electorales con la mirada puesta en el escenario político de 2027.
