sábado, 28 de febrero de 2026 17:13
El cierre de la festividad de la Feria de la Puna estuvo marcado por la profunda espiritualidad de los pueblos andinos a través de la tradicional ceremonia de la corpachada. Representantes de la comunidad Coya Atacameña de Antofalla, junto al intendente local y la senadora departamental, encabezaron el ritual de ofrenda a la Madre Tierra en el predio ganadero, sellando así los pozos ceremoniales que volverán a abrirse recién en el inicio del próximo ciclo ferial.
Durante el rito, los oradores elevaron plegarias enfocadas en el fortalecimiento de la producción ganadera, solicitando especialmente el recurso hídrico para los campos de la región. «Pedimos a nuestra Madre Tierra el agua, que sea en abundancia en nuestros campos, que todos necesitamos para fortalecer nuestros animales y nuestra producción», expresaron referentes de la comunidad ante los presentes, destacando que el ganado es la materia prima y el motor de progreso del pueblo puneño.
La ceremonia también incluyó un sentido homenaje a los antepasados mediante el sahumerio y la elevación del humo, uniendo simbólicamente al pueblo con su historia y su gobierno. Tras el agradecimiento por los campeones premiados y la participación de todos los expositores, se invitó a los ganaderos a ofrecer productos del campo, como asado y frutos de la cosecha, para garantizar la prosperidad de cara al año entrante.
