miércoles, 25 de febrero de 2026 13:00
La celebración del cumpleaños número noventa y nueve de Mirtha Legrand se vio envuelta en una controversia pública debido a las acciones de su ex empleado Marcelo Campos. El antiguo chofer de la diva había anunciado su intención de realizar una marcha de protesta frente a la residencia de Marcela Tinayre en el exclusivo sector de Barrio Parque. Sin embargo, la movilización no pudo concretarse debido a que una medida judicial obligó al hombre a abstenerse de realizar el acto.
Un día después de los festejos, Marcela Tinayre habló en el programa televisivo A La Tarde para expresar su malestar por lo sucedido durante esa jornada especial. La conductora manifestó que le resultó muy molesto que el ex trabajador eligiera ese día para apuntar contra su círculo íntimo. Según sus declaraciones, la situación legal ya se encuentra bajo la órbita de los tribunales correspondientes para su resolución definitiva.
Durante su descargo mediático, la hija de la conductora salió en defensa de la integridad de sus seres queridos más cercanos. Al referirse al comportamiento de su madre y de su hijo Nacho Viale, afirmó que «mi mamá es un ser super correcto, lo es mi hijo también». Tinayre subrayó que prefiere no involucrarse directamente en los pormenores del conflicto ya que «el tema del ex chofer de mamá está en el lugar que tiene que estar, en la Justicia».
La conductora también cuestionó duramente la veracidad de los reclamos planteados por el ex empleado de la familia Legrand. En relación con las denuncias públicas de Campos, ella fue categórica al señalar que «todo lo que dice es falso, todo es falso, pero no me importa». Además, instó al demandante a que presente las pruebas necesarias ante los magistrados expresando que «habría que decirle que lo demuestre».
El presente de Marcela Tinayre no solo está marcado por este conflicto, sino también por obstáculos en su carrera profesional. La animadora reveló que su esperado regreso a la pantalla chica a través de la TV Pública se vio frustrado a pesar de tener todo listo para comenzar. Según relató, el proyecto contaba con escenografía y contrato hablado, pero «una mano negra no me dejó» iniciar el programa.
Finalmente, la conductora vinculó este traspié laboral con posibles cuestiones personales que estarían afectando su futuro en los medios de comunicación. Manifestó su profunda decepción por el uso de un canal estatal para solucionar temas de índole privada. Sobre esta situación, concluyó diciendo que «ojalá que esa persona reflexione» mientras aguarda que los procesos judiciales sigan su curso natural.
